POLÉMICA EN EL HEMICICLO
Tomado de ABC
No habrá placa en el Congreso en homenaje a la Madre Maravillas, una religiosa canonizada por Juan Pablo II que nació en uno de los edificios absobidos por la Cámara Baja en su última ampliación. Aunque la propuesta ya había sido aprobada por el órgano de gobierno, las quejas de ERC, Iniciativa, Izquierda Unida y el propio PSOE han llevado a José Bono a volver a debatir la iniciaitiva. Esta vez para rechazarla.
Las protestas de los grupos de izquierda, también desde el PSOE, se habían sucedido una tras otra esta semana en contra de ese homenaje. Unas declaraciones de Bono, cazado por una cámara criticando a sus propios compañeros de partido, no hicieron más que amplificar la polémica. El micrófono captó una conversación distendida del presidente de la Cámara sobre la santa Sor Maravillas y se le escuchaba decir: “Y los del partido propio, que son unos hijos de puta”. Anoche mismo Bono pidió disculpas.
Un día después, y sin mencionar esas frase, el presidente del Congreso había decidido convocar una reunión urgente de la Mesa de la Cámara para volver a estudiar la propuesta de colocar la placa en honor a la Madre Maravillas. En un comunicado hecho público este mediodía, el socialista Bono reconocía que este asunto ha generado una polémica y no ha sido entendido con el propósito, “alejado de cualquier elemento confesional”, que lo motivó, y apuntaba ya a una posible revocación.
“En realidad, lo que para unos es mérito para otros es agravio. En este clima, el acuerdo pierde su significación originaria”, subraya, recalcando que este tipo de decisiones de la Mesa no deben de ser “motivo de enfrentamiento o malestar entre los parlamentarios”.
En su nota, Bono recordaba que el acuerdo adoptado por la Mesa el pasado 4 de noviembre tenía como objetivo “dejar constancia” de que en uno de los inmuebles de la sede parlamentaria, en concreto el sito en el número 36 de la Carrera de San Jerónimo, “vivió una familia entre cuyo miembros hubo dos presidentes del Congreso, uno del Senado y una hija de éste, Maravillas de Jesús, que alcanzó notoriedad por su canonización reciente”.
Acuerdo por unanimidad
El presidente subrayaba que esa decisión se tomó “por unanimidad” a instancias del vicepresidente tercero de la Mesa, el ‘popular’ Jorge Fernández Díaz, y que en esa reunión se explicitó, como consta en el acta de la misma, que la placa “no correspondía a otras motivaciones distintas a la notoriedad de la religiosa y a las circunstancias que unían a su familia con el Parlamento”.
Además, explicaba que el órgano de gobierno de la Cámara decidió que “antes de la formalización definitiva del acuerdo se buscaría la conformidad de todos los grupos parlamentarios” y que incluso se pactaría con ellos la leyenda que se pondría en la placa. Sin embargo, Bono alegaba que antes de que arrancaran las gestiones para lograr ese consenso, “el acuerdo no fue recibido por el conjunto de los diputados y diputadas con la misma unanimidad con que fue adoptado”.
La decisión de la Mesa ha sido criticada por los miembros del grupo parlamentario de ERC, IU e ICV, que llegaron a presentar un escrito de reconsideración a la Mesa de la Cámara. También la ha criticado el Grupo Socialista, cuyo portavoz José Antonio Alonso, mostró este martes su deseo de que la situación se pudiera reconducir y la placa no viera la luz.
El desmarque de los socialistas se produjo más de una semana después de que la Mesa aprobara su resolución, cuando el asunto salió a la luz. En la reunión del 4 de noviembre, los representantes del PSOE en la Mesa no dejaron constancia de su voto negativo a la propuesta puesto que una de ellas, Teresa Cunillera, se ausentó del encuentro para evitar discrepar y el otro, Javier Barrero, estaba de viaje.
Bono cree que el rechazo que esta decisión ha generado entre varios diputados -sus propios compañeros del PSOE lo pusieron ayer de manifiesto tanto ante los medios como en la reunión del Grupo Socialista- hace que el acuerdo pierda “su significación originaria”, aunque insiste en que la decisión no ha sido “entendida” con el propósito, “alejado de cualquier elemento confesional”, que la motivó.
NOTAS de MITXEL
1) Este es todo un ejemplo de lo que entiende por democracia la izquierda española. ¡Todo vale menos aquello que tenga relación con el ámbito religioso o con la iglesia católica! ¡Todo un ejemplo! La separación Iglesia-Estado, el concepto de sociedad civil, ¿quiere decir que una persona creyente no puede ser tan útil a la sociedad como un no creyente? ¿Habrá, por ejemplo, que corregir o condenar a los revolucionarios franceses por proclamar “primer padre de la patria” a San Vicente de Paúl?….
2) Personalmente no soy partidario de poner nombres de personas en calles o similares. Los resultados los vemos en este caso. En el fondo da lo mismo su aceptación mayoritaria. Cuando cambian los vientos políticos todo lo aprobado en momentos anteriores corre el riesgo de ser cambiado. Dejemos las cosas en su estado. Y, lo dicho, lo aplico a personas de cualquier significación, especialmente la política.
3) Lo más grave del asunto es que no se trataba de ningún homenaje a ninguna religiosa (¡bien merecido, por cierto) sino simplemente de recordar que la Madre Maravillas había nacido en el lugar que hoy ocupa el Congreso de los Diputados. Estos “retroprogres” y trasnochados socialistas y los timoratos del PP nada dijeron de la inconveniencia de la celebración del Ramadán en mezquita del sr. Zapatero. ¡El rasero es el mismo!
4) Lo infame es que nadie ha dicho o señalado quién fue la Madre Maravillas. Se condena el hecho “porque sí” (en palabras del “políticamente difunto” sr. Llamazares). Todo un ejemplo de racionalidad. Diremos, de momento, que hizo más la Madre Maravillas (desde su convento de clausura) por lo obreros y necesitados que todos los diputados del PSOE juntos en nuestros días. Ella se preocupó “por los demás”; estos se preocupan “por ellos mismos”. ¿No les molestará ver todos los días en el Congreso la mirada profunda de la Santa tocándoles las pelotas?
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