Las adolescentes vascas valoran la amistad y “tener un sueño y esforzarse en conseguirlo” por encima de vivir en pareja y tener hijos, lo que supone un cambio fundamental con generaciones anteriores de mujeres, según ha destacado hoy la directora de Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer, Izaskun Moyua.
Tomado de DEIA
Moyua ha presentado en Bilbao los resultados de un estudio sobre la adolescencia desde la perspectiva de género, que ha sido llevado a cabo sobre una muestra “estadísticamente representativa” de 970 estudiantes, chicas y chicos, de entre 14 y 17 años.
La directora de Emakunde ha resaltado que en este tramo de edad se observa que los adolescentes reproducen los mismos patrones sociales y de género vigentes, principalmente en las trayectorias formativas y profesionales, que siguen los modelos de “mujer-maestra-médico” y “hombre-ingeniero-técnico”.
Se aprecian cambios, sin embargo, en la escala de valores ya que, a excepción de la amistad, que tanto las chicas como los chicos colocan en primer lugar, en el segundo puesto las respuestas son diferentes ya que las adolescentes colocan “tener un sueño y esforzarse en conseguirlo”, mientras que ellos sitúan “tener una pareja e hijos”.
Además de este cambio en el proyecto vital de las chicas, Izaskun Moyua ha resaltado que también se ha detectado como aspecto positivo una “mayor voluntariedad y autonomía personal” de las adolescentes en las relaciones afectivo-sexuales, así como una mayor información en los métodos preventivos. Así, el 43,3 por ciento de todos los adolescentes afirma haber mantenido relaciones sexuales “amplias” y casi una cuarta parte indica que en dichas relaciones incluye la penetración. La edad media de inicio se sitúa en los 15,5 años y en casi el 90 por ciento de los casos han utilizado algún método preventivo, principalmente el preservativo.
Respecto a los estudios, siete de cada diez adolescentes tiene una orientación universitaria clara, pero las diferencias se detectan en que ellas se decantan por las titulaciones sociales, jurídicas y de la salud, mientras ellos se inclinan por las titulaciones técnicas, que son las más valoradas social y económicamente, según ha precisado Moyua.
Otra diferencia de importancia se aprecia en el tiempo de ocio, ya que las adolescentes se quejan, de forma mayoritaria, de que experimentan “presión”, principalmente de los progenitores, para que dediquen su tiempo de ocio a actividades relacionadas con la formación, mientras que los chicos lo dedican al deporte o alguna actividad física que practican en grupo.
En el apartado de corresponsabilidad en el ámbito doméstico, el estudio arroja resultados muy bajos tanto en chicas como en chicos, lo que significa, según Moyua, que “en vez de integrar a los chicos en las tareas domésticas, hemos sacado a las chicas, una circunstancia relevante si tenemos en cuenta que, en la mayoría de los casos, trabajan los dos progenitores”.
Según Moyua, este informe apunta “elementos que denotan carencias en términos de igualdad, pero también avances” y ha subrayado que “hay que ser realista, porque la actual estructura social es muy poderosa y los modelos vigentes resultan muy difíciles de modificar, a lo que hay que sumar los mensajes que se transmiten a través de la televisión y los diferentes soportes tecnológicos”.
NOTAS de MITXEL
1) Como ocurre casi siempre que se presenta un informe, cada uno (máxime el periodista de turno) se queda con los datos que le interesan y comenta, con ellos, lo que le viene en gana. Estos informes suelen publicarse en muy escasas ocasiones y, normalmente, en unos medios a los que pocas personas tienen acceso. No es tampoco nada extraño que únicamente sirvan para engordar la nómina de determinados “gabinetes de prospección sociológica” o “personas concretas con el carnet político correspondiente”.
2) Patrones profesionales: “mujer=maestra-médico” y “hombre=ingeniero-técnico”. De mi experiencia como “orientador” diré que las conclusiones son correctas. Quisiera saber, sin embargo, el número de los que no quieren saber nada de estudios superiores. Aña tras año el número de estos últimos aumenta de manera preocupante. Si bien el número de Universitarios en España era excesivo, su rápido descenso no obedece tanto a una Planificación adecuada sino a un desinterés generalizado por el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio…
3) Patrones de valores: las chicas valoran “tener un sueño y esforzarse en conseguirlo”, mientras que ellos sitúan “tener una pareja e hijos”. Podríamos reducirlo al tópico de que las chicas “son más idealistas que los chicos”. No veo yo que esta cuestión esté tan clara. De momento, ninguno quiere saber nada de hijos y todos ansían tener pareja no como “sueño” o “procreación” sino para divertirse hasta que el cuerpo aguante.
4) Patrones de relaciones afectivas: “mayor información de los métodos preventivos; relaciones sexuales amplias aunque no se incluya la penetración en todos los casos; inicio de estas relaciones a los 15,5 años y uso generalizado del preservativo”. No todas las encuestas manifiestan estos resultados, especialmente en los años de inicio de las relaciones sexuales. Sorprende que la “mayor información sobre métodos preventivos y el uso generalizado del preservativo” no tengan, en la práctica los resultados previstos en los embarazos. ¿No superan un mínimo de calidad los preservativos? ¿Mienten los adolescentes acerca de su uso?…
5) Patrones universitarios: “siete de cada diez adolescentes tiene una orientación universitaria clara, pero las diferencias se detectan en que ellas se decantan por las titulaciones sociales, jurídicas y de la salud, mientras ellos se inclinan por las titulaciones técnicas”. Mucho porcentaje real me parece a mí. Lo que yo detecto es una cada vez mayor indecisión a la hora de optar por “estudios más allá del bachillerato”. Además una gran incoherencia entre los “deseos” y las “posibilidades”….
6) Patrones de ocio: ”actividades formativas (las chicas) y actividades deportivas (los chicos)”. Puede que la encuesta sí refleje la realidad. Lo que no señala son los porcentajes de chicas y chicos que emplean su Ocio para estas actividades. ¿Cuántas adolescentes asisten a actividades formativas en su tiempo libre? ¿Cuántos adolescentes?…. ¡Lo mismo referente a las actividades deportivas! La realidad es que son muy pocos y, esto sí es un serio problema. Según algunos estudios la mayor parte del tiempo libre lo utilizan los y las adolecentes a “estar en casa” zampando imágenes de todo tipo… ¡y sin meter ruido!…
7) Patrones domésticos: ¡ni igualdad ni desigualdad!… La mayoría no da ni golpe ni piensa darlo. No sólo eso sino que con frecuencia ejercen su negativa a ello. Hace unos días me comentó un chico de 1º de Bachillerato que “ayudar en casa o hacer unos recados era explotación de menores o, en todo caso, lo haré siempre que me reporte algún beneficio”. ¡Ay las encuestas!
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