Las once parroquias de Ávila capital han acordado que este año no se celebrarán primeras comuniones, dando así cumplimiento al Directorio Pastoral de los Sacramentos de la Iniciación Cristiana promulgado por el obispo abulense, Jesús García Burillo en diciembre de 2005. Según han explicado a Efe fuentes del Obispado de Ávila, el Directorio Pastoral de los Sacramentos de la Iniciación Cristiana recoge las directrices que deben aplicarse en la diócesis abulense para que la celebración de los bautismos, comuniones y confirmaciones sea común a todas las parroquias. Hay malestar en el sector hostelero de la ciudad.
Tomado de Religión en Libertad
El objetivo de esta medida es que todos los niños de la diócesis abulense comulguen a los diez años de edad, después de haber asistido a cuatro años de catequesis, uno más que hasta ahora, para garantizar una mayor madurez personal y una mejor preparación para llegar a este Sacramento.
Corresponde a cada arciprestazgo decidir el momento en el que comienza a aplicar este directorio promulgado por el obispo de Ávila, y en el caso de la capital abulense las parroquias han decidido que sea este año, mientras que en otros municipios de la provincia ya se está aplicando.
Los niños que iniciaron su periodo de catequesis en octubre de 2006 serán los primeros afectados por esta medida que, como han apuntado desde el Obispado de Ávila, “no ha pillado por sorpresa a las alrededor de 300 familias afectadas”, pues fueron informados de esta situación cuando iniciaron la formación religiosa previa a la comunión.
En principio se manejó la posibilidad de que esta medida no se aplicase en las once parroquias de la capital abulense a la vez, pero fue desestimada porque, como han apuntado las mismas fuentes, “existía la posibilidad de que se produjeran aglomeraciones de niños en las parroquias que sí celebraran comuniones”.
Desde el Obispado han querido dejar claro que esta medida “no tiene ninguna relación con la situación económica, pues el directorio fue promulgado a finales de 2005 y los padres saben desde octubre de 2006 que sus hijos tomarían la primera comunión en la primavera de 2010 y no de 2009″.
Esta aclaración se ha producido a raíz del malestar generado por esta medida entre los comerciantes y hosteleros de Ávila, que verán como este año se quedan en blanco en este apartado.
NOTAS de MITXEL
1) “¿Qué noticias nos sorprenden riendo una tarde?”, dice la canción. Pues, amigos lectores, ésta es una de ellas. El asunto no es tanto que me sorprenda riendo sino que he acabado carcajeandome a mandíbula batiente. ¡Todavía me dura! Creo que se me están desencajando los cuartos traseros y cayendo los dientes. Y, no es la causa la noticia del Obispado, sino el motivo de la misma: “Salir al paso de la queja de comerciantes y hosteleros”. ¡Manda huevos! De todas formas no es la vez primera que ocurren estas cosas. Si mal no recuerdo ya se produjo hace unos años en la zona de Daroca.
2) Pocas dudas me caben de que vivimos en un mundo al revés. Esta es una de las manifestaciones más palpables. ¡Cómo tiene que estar nuestra sociedad cuando los comerciantes y hosteleros pretenden marcar el ritmo de una acción cuyo diseño corresponde exclusivamente a la Iglesia! ¿Habrá que pactar con los hosteleros los nacimientos?… ¡Mire usted, doña María, que no me viene bien que dé a luz mañana!… ¡Mire don Juan que el bautizo no puede ser el sábado, día 12, porque estoy de vacaciones!… ¡Hay, cariño, la boda el Jueves, día 17 a las tres de la madrugada porque es la única hora que tengo libre!…
3) Me parece excelente la medida tomada por el Directorio de Pastoral de la capital abulense. Como dice la nota, las familias estaban más que avisadas del camino por recorrer. Bien es verdad que los “listillos” esperarían que alguna de las Parroquias fuese más asequible. ¡Craso error!…. aunque estoy seguro que algunos harán su Primera Comunión en la Parroquia de cualquier otro lugar menos exigente. El desbordamiento de la fiesta, por exclusiva iniciativa de las familias, amenaza con anegar todo lo que se sitúa en los alrededores. Cuando en otros aspectos de la vida las propias familias abogan por la “educación” ¿qué hacemos con esta flagrante “papanatada” propiciada por la irresponsabilidad familiar?
4) La celebración de este hecho, intranscendente desde una perspectiva pastoral, debiera cuestionarse seriamente por la propia Iglesia y, como tal, eliminarse si no hay un proceso de maduración personal y familiar. Sólo dentro de este proceso puede tener algún significado, al igual que lo pueden tener los resultados académicos de cursos intermedios. Lo de menos, en este sentido, es la edad aunque me parece excelente se señale alguna mínima. En este sentido, cada uno de los niños o niñas alcanzará el nivel correspondiente cuando lo considere oportuno su catequista. ¡Ni más ni menos! Y, ese, y no otro será el día en el que un niño p niña realice su primera comunión.
5) Y puestos a dar ideas, iré un poco más lejos. Al margen de las estupideces de determinados alcaldes “de pueblo” y las no menos estupideces de las correspondientes familias que claman por las paranoicomuniones (que, en el fondo, sólo esconden la más radical incoherencia y la incapacidad familiar por explicar le negativa a los hijos) diré que debiera convalidarse algún año de la catequesis de primera Comunión a aquellos niños y niñas que asistan a clase de Religión en sus Centros Educativos. Me parece excelente que las familias no quieran que sus hijos o hijas cursen Religión. Están en su derecho. Pero, en mi opinión, alguna ventaja deben tener aquellos niños o niñas que durante su Educación Obligatoria están estudiando algunos de los principios básicos del cristianismo. ¿Acaso no se convalidan múltiples aspectos en casi todos los ámbitos de la vida?… ¡A pensarlo, srs. Obispos!
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Tengo entendido que en Lourdes y en Fátima no tienen ese problema pues la coordinacion entre comerciantes, hosteleros y gente de la “organizacion” es más estrecha y eso es más rentable para la economia global.
Al Diablo Cojuelo le ha salido, en esta ocasión, su vena de “diablo”… Él sabe, o debe saber, que nada tiene que ver una cosa con la otra. Lourdes y Fátima no son sino unos Santuarios Marianos (que no Parroquias) en los que no hay ningún proceso de maduración en la fe.
Si lo que quiere criticar es el mercantilismo existente en ambos lugares le diré que tiene todo la razón. ¡Estoy totalmente de acuerdo!. No obstante le invitaría a visitar otros santuarios marianos (por ejemplo: la calle del Barquero de París, segundo lugar más visitado después de la Torre de Eiffel) donde no se da en absoluto esa realidad.