Tomado de ABC. ANTONIO BURGOS.
EL concepto lo dejó bien claro el ministro de Justicia cuando unos niñatos de pendiente en la oreja y sudadera con capucha traían en jaque a la Policía, buscando el cadáver de Marta del Castillo por tierra, vertedero y río: «Tienen derecho a mentir». El concepto fue luego ampliado con la reforma de la Ley del Aborto: «Las niñas tienen derecho a abortar, y además sin permiso de sus padres. Esas niñas no tienen edad para otras cosas de mayor importancia, como comprar alcohol o tabaco, pero ¿cómo no van a poder ejercer este derecho fundamental en que hemos convertido el asesinato de inocentes?»
Es el vigente desorden de cosas, donde el marido nunca tiene la razón, y una simple denuncia por malos tratos de aquí-mi-señora (que no es nadie aquí-mi-señora) le lleva directamente a la detención, al calabozo y al juez, sin la menor verificación ni prueba. Donde los profesores les tienen miedo a los alumnos y pánico a los padres de alumnos organizados en APA. APA…ñado va el maestro que no se pliegue a ellos. De momento es un facha y después ya veremos, se te va a caer el pelo, ¿a mi niño lo vas castigar?
Así se explica la legalización de la chuleta en la Universidad Hispalense. ¡Mueran las cadenas de la excelencia, del esfuerzo, de la preparación! El Principio del Todo Vale que rige España necesitaba un refrendo universitario y se lo ha dado la Universidad que fundó Maese Rodrigo, y espero que la creada por el Cardenal Cisneros siga sus progresistas pasos. ¿Cómo vamos a consentir que un catedrático facha expulse sin más del examen al alumno al que pille copieteando con chuleta? Eso se puede hacer con el marido denunciado por malos tratos, al que se le puede aplicar la perpetua sin pruebas, pero a un estudiante, ¿cómo se le va a negar el derecho a continuar en el examen y a aprobarlo, aunque este facha de profe diga que está copiando? ¡A ver, que lo demuestre! Y que no se me ponga chulo, ¿eh?, que como siga diciendo que copio llamo a mis abogados y le arreo una querella por calumnias que lo avío, ¿es qué todavía no se ha enterado que esto es una democracia?
Lo más lindo es el título de la orden que da barra libre al copieteo: «Normativa Reguladora de la Evaluación y Calificación de las Asignaturas». ¿No llaman Interrupción Voluntaria del Embarazo al aborto? La chuleta es Evaluación de las Asignaturas. No me extrañaría que esa normativa determine que al catedrático que pille a un alumno copiando en un examen y trate de expulsarlo del aula y de suspenderlo, sobre la marcha se le abra inmediatamente expediente depurador de responsabilidades, por atentar contra los derechos del discente a aprobar la asignatura por el españolísimo método del Todo Vale. ¿Habráse visto tamaña osadía, atreverse a acusar de copieteo a una pobre criatura que lo que quiere es terminar su licenciatura cuanto antes, para pasar a engrosar las filas del paro? ¿Pero no se han enterado que el suspenso es facha, que lo verdaderamente progresista y solidario es aprobar con un pedazo de chuleta que ni de Ávila? Además, expulsar del examen y catear por tener una chuleta es anticonstitucional. ¿No establece la Constitución el derecho de todos a la educación? ¿Por qué entonces a mí no me va a aprobar este tío, si el aprobado es un derecho que yo tengo?
No me negarán que en I+D+I nadie aventaja a la Universidad de Sevilla. Teníamos el Defensor del Menor, el Defensor del Pueblo, el Defensor del Lector, el Defensor del Soldado. Ahora nada menos que todo un excelentísimo y magnífico señor rector se erige en Defensor de la Chuleta. A ver quién tiene cojones de negarle ahora a la Hispalense lo de Campus de Excelencia, si le han dado Cum Laude a Su Excelencia la Chuleta.
NOTAS de MITXEL
1) Como era de suponer, algunas eximias plumas del albero español no se han aguantado con motivo de la “melonada” sevillana. La que hemos recogido del admirado Antonio Burgos es de las más destacadas. Hasta el punto de que no deseo interferir su deleitosa lectura con mis comentarios. Invito, simplemente, a leer. Me quedo, no obstante, con una frase que subyace en el fondo de todo ello y que, en mi opinión, debiera ser objeto de reflexión “el vigente desorden de las cosas”.
2) Un desorden que, aunque sea lo más llamativo, no sólo afecta a la realidad material de las cosas. Las imágenes que vemos estos días relacionadas con la tragedia de Haití es todo un ejemplo de ello. El hambre, el miedo y la desesperación son, sin duda, determinantes del mismo. Podemos poner, en este sentido, muchos ejemplos del itinerario que recorren estos elementos. ¿No pasa lo mismo cuando se produce un incendio o una situación de emergencia? Tampoco es nada raro pasar del “desorden” al “caos”.
3) Un desorden que, aunque no sea visible, puede afectar a la estructura profunda de una sociedad. La apertura irresponsable y demagógica del concepto “libertad” lleva ineludiblemente al concepto “derechos” que, sin ninguna traba intelectual, se expande como una mancha de aceite. Al final, sólo queda la idea de que el ser humano es un “sujeto de derechos”. Grave error al no ir acompañado de los correspondientes “deberes”. Parece claro que educar no puede reducirse a hacer consciente a cada persona de sus derechos.
4) La Europa del “bienestar en crisis” es, en este momento, tan intelectualmente roma que, sin la aceptación de un nuevo código de comportamiento, será incapaz de liderar ningún proyecto de futuro. La regeneración no puede estar en manos de quienes, a través de leyes y melonadas, han convertido a las personas en “zombis” sin fundamento y sin esperanza. En “sombras” proyectadas sobre telones virtuales por multinacionales de la demagogia. De aquí al “caos” sólo hay un paso. En el inicio bíblico se dice “en el principio era el caos”. En Haití vemos que “el caos se ha adueñado de la calle”. El caos inicial lo vino a arreglar le “intervención de Dios”; en Haití la “intervención de los americanos”… ¿Quién arreglará el caos español?
5) Termino con las mismas palabras que don Antonio: “No me negarán que en I+D+I nadie aventaja a la Universidad de Sevilla. Teníamos el Defensor del Menor, el Defensor del Pueblo, el Defensor del Lector, el Defensor del Soldado. Ahora nada menos que todo un excelentísimo y magnífico señor rector se erige en Defensor de la Chuleta. A ver quién tiene cojones de negarle ahora a la Hispalense lo de Campus de Excelencia, si le han dado Cum Laude a Su Excelencia la Chuleta”. ¡Me parto el eje!
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Bueno a razon de la chuleta y habiendo estudiado en el colegio que usted ahora mismo dirije me remontare a mi primer ano de bachillerato, donde cierto profesor de castellano, nos decia que si nos pillaba con una chuleta ni nos suspenderia, ni nos expulsaria, ya que era una forma de estudiar. Yo tambien me partia el eje.
Bueno, no estoy de acuerdo en expulsar a alguien de una Universidad por copiar, si bien entiendo que es de recibo suspenderle automaticamente.
yo me pregunto, donde queda el respeto por los docentes.que pasa que los alumnos tienen todos los derechos. un saludo
El repeto al profesorado se perdio hace mucho tiempo por desgracia. Pero lo peor no es que los alumnos lo hayan perdido, reconozco que hasta en mi epoca se lo perdiamos en ocasiones. El problema es que los padres se han sumado a esa falta de respeto. Vamos que hoy castigas a un alumno y el padre o la madre se quejan. En mi epoca mi padre me decia, si te han castigado por algo sera. Ese es el grajn problema desde mi punto de vista, que los padres han perdido el respeto al profesorado o a quien sea vaya contra sus hijos, a los que hay que permitirles todo.